9 octubre, 2017 MarioAranaga 0Comment

Jacquemus es uno de los nuevos nombres de la moda francesa, sin duda es un diseñador de la era online, su estética y la manera de presentar su trabajo lo confirman. Nacido y criado en la Provenza, al sur de Francia, este joven maneja un lenguaje visual propio y particular que consigue desmarcarse de la mayoría de sus contemporáneos.

Su propuesta es sencilla sólo en apariencia, el sombrero de paja, la camisa blanca, las rayas y la ropa de hilo (elementos comunes de la indumentaria típica de la región) se reinventan en versiones más complejas y sofisticadas. Jacquemus puede ser muy francés en su visión de la moda, pero también puede construir piezas  al estilo de los diseñadores belgas o los creativos japoneses. Es provocador y divertido, pero también impecable en silueta y construcción.

Su primera colección la presentó en la Semana de la Moda de París en 2013 y desde ese momento su ascenso ha sido constante, hoy vende en todos los puntos “claves” de la moda global, su fortaleza editorial y en los ecomerces más importantes lo han consolidado como una etiqueta alternativa con mucho impacto.

Su trabajo es optimista y hasta luminoso, aunque diseñe un abrigo siempre se presiente en la pieza el verano y la luz del sur de Francia. La particularidad de su Instagram, donde siempre repite tres veces la misma imagen, refuerza la intención de una marca que mezcla tradición y nuevas tecnologías, que recurre a la nostalgia pero con un guiño y que se afianza en una manera de hacer las cosas sin olvidar los códigos globales.

Su apariencia de niño travieso le ha potenciado seguidores y enamorados globalmente, su etiqueta es visible más allá de la ropa, es personal y siempre con referencias a sus raíces.

Su versión del sombrero de paja, típico de la Provenza, cobró protagonismo al ser elegido como tocado por una novia muy especial. Claire Courtin Clarins -heredera del emporio de belleza Clarins,- se casó vestida, de pies a cabeza, de Jacquemus. Sólo una francesa, de mucho dinero, se casa en un juzgado con camisa blanca, shorts de lino y un sombrero de paja.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *