7 septiembre, 2017 MarioAranaga 0Comment

Una ciudad en el desierto de Nevada, una cultura de posibilidades, un grupo de soñadores y emprendedores, el resultado: muchos looks inolvidables para inspirarse.

El festival musical y artístico Burning Man nació en la ciudad de San Francisco en 1986, desde aquellos primeros años hasta la recién terminada edición, el mundo y los organizadores han cambiado mucho. Hoy es un encuentro (anual) que reúne a gente de todo el mundo, con una estructura y una planificación que no para de mejorar, una plataforma multimedia donde la música, el arte, los programas sociales y los grandes temas de interés global tienen su espacio y la moda su consecuencia.

El desierto de Black Rock, no muy lejos de la reluciente ciudad del juego, Las Vegas, se convierte por unos días en un escenario constante donde personajes de casi toda naturaleza conviven y se expresan a través de lo que hacen y también por su apariencia. “Burning Man es un laboratorio, no todos los experimentos funcionan, pero si no lo intentamos nunca lo sabremos”, con esta frase de uno de los voceros del evento se resume un poco el espíritu de este encuentro, lleno de hombres y mujeres que dice con sus extraordinarias combinaciones que hoy el mundo es un lugar más diverso, aunque muchas veces no lo parezca.

En medio del desierto las cinematográficas esculturas y los looks de los habitantes de la metrópolis temporal llamada Black Rock compiten en ingenio y carácter. Parecen personajes sacados de una película.

Las It-Girls se mezclan con músicos y escultores en fiestas que recuerdan los festivales de música más reconocidos del mundo.

Vestidos largos, botas de motociclistas, máscaras y todo tipo de accesorios y complementos protagonizan las combinaciones más estupendas del festival, una fuente inteligente y divertida de inspiración.

 

Burningman.org

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *